El funcionamiento de la electrólisis se ha investigado ampliamente y se ha considerado muy seguro en numerosos estudios (1, 2, 3, 4). Es importante, sin embargo, que después de limpiarlas, enjuagues las frutas y verduras bajo el grifo con un colador para eliminar cualquier resto de agua de electrólisis que pueda quedar. El agua (residual) de la electrólisis no es apta para el consumo. A algunas personas les asusta el olor a cloro (lejía), pero esto es totalmente normal.