El vidrio borosilicato tiene una amplia gama de aplicaciones. Se utiliza a menudo en utensilios de cocina y en aparatos de laboratorio, pero también en productos de alta calidad, como lentes ópticas, dispositivos médicos implantables y equipos para la industria aeroespacial. Además, es un material muy apreciado entre los artistas, como los escultores del vidrio.