En general, el agua más caliente siempre deja la ropa más limpia, tanto si utilizas los imanes de lavado MLS como si usas detergente. Piensa, por ejemplo, en cuando friegas los platos en el fregadero. El agua fría limpiará los restos de comida adheridos, pero el agua caliente los eliminará más rápido y de forma más eficaz, con un menor consumo de agua. En la lavadora ocurre lo mismo.
Sin embargo, para determinadas prendas y tejidos puede ser necesario utilizar temperaturas más bajas, y puedes seguir haciéndolo sin problema. Muchos clientes nos han comentado que obtienen excelentes resultados utilizando únicamente agua fría con los imanes de lavado MLS. Por la razón expuesta anteriormente, seguimos recomendando a los usuarios el uso de agua caliente, pero, en última instancia, tienes la libertad de probar el producto de diferentes maneras y elegir la opción que mejor se adapte a tu situación personal.
El uso de agua fría es claramente mejor para el medio ambiente (menor consumo de energía), pero hay que tener en cuenta que los sorprendentes beneficios para la salud y el medio ambiente que supone evitar que los detergentes petroquímicos lleguen al suministro de agua y a nuestra piel son mucho más importantes. Aun así, los imanes de lavado MLS, al funcionar con agua fría, apenas dejan huella ecológica.